La salud en la cooperación al desarrollo y la ayuda humanitaria

informe 2020

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La pandemia de la COVID-19 se ha convertido en 2020 en la mayor amenaza a la salud mundial y puede revertir gravemente progresos en muy diferentes ámbitos. Sin embargo, la crisis no ha hecho sino acentuar problemas de salud existentes, evidenciando aún más la necesidad de avanzar en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 de Naciones Unidas, sobre salud y bienestar, y de lograr la cobertura sanitaria universal.

Lamentablemente, el presente informe refleja que sólo 5 de los 29 países del Comité de Ayuda al Desarrollo cumplieron en 2019 con el objetivo de destinar el 0,7% de su renta nacional bruta a Ayuda Oficial al Desarrollo.

Por su parte, la Ayuda española se queda en 2019 en el 0,21% de la renta nacional bruta, insuficiente para alcanzar ese 0,7%, mientras el peso de la salud en su cooperación continúa bajando y se sitúa en el 2,39% del total. Además, su Ayuda Humanitaria se encuentra bajo mínimos a pesar del ligero incremento, alcanzando los 62 millones de euros, el 2,35% de la Ayuda total, lejos del compromiso del 10%.

COVID-19

La pandemia puede revertir gravemente progresos sociales en reducción de la pobreza y el hambre, acentuar crisis humanitarias y desigualdades, y hacer retroceder en derechos humanos y gobernabilidad democrática.

Como emergencia sanitaria, está afectando a todos los países del mundo, colapsando los sistemas de salud.

Ningún sistema sanitario ha sido por sí solo suficiente para detener la pandemia, poniendo de manifiesto la falta de preparación para afrontar emergencias sanitarias globales.

 

recomendaciones

Es ineludible que los gobiernos antepongan las personas y el planeta a otros intereses, junto con un compromiso más profundo de todos los países con la Agenda 2030, referencia de la ansiada “nueva normalidad” y respuesta integral y equitativa ante los problemas globales, como el de la pandemia de la COVID-19

Vacunas

La crisis del coronavirus nos recuerda la importancia de defender el derecho humano a la sanidad pública y de considerar la vacuna un bien público global.

En este sentido, se han puesto en marcha iniciativas a nivel mundial para colaborar con los fabricantes de vacunas de modo que se agilice el desarrollo, la producción y el acceso equitativo de todos los países a tratamientos y vacunas seguras y eficaces frente a la COVID-19.

De no ser así, el virus continuará matando y la recuperación a nivel global se retrasará.

 

recomendaciones

Es imprescindible que los procesos de investigación, elaboración y distribución de las vacunas sean absolutamente transparentes y que el precio de la vacuna sea accesible para todas aquellas personas que la necesiten.

Gobernanza en salud mundial

A pesar de advertencias previas, el mundo no estaba preparado para una pandemia como la de la COVID-19.

La fragmentación y debilidad de la gobernanza en salud mundial, junto a la sobreinformación y la falta de una aproximación integral multilateral, han limitado la capacidad de una respuesta global equitativa.

La Organización Mundial de la Salud debería jugar ese papel, más allá de la reciente y progresiva incorporación de diversos actores, que dificulta la toma de decisiones, la transparencia y la rendición de cuentas.

 

recomendaciones

Una nueva gobernanza de la salud mundial demanda una Organización Mundial de la Salud independiente, profesional y participativa, capaz de promover una respuesta común y multisectorial a la pandemia, basada en una evaluación independiente, y que anteponga la equidad y el derecho a la salud frente a otros intereses.

Objetivos de Desarrollo Sostenible

Existe el riesgo, incrementado por la COVID-19, de no conseguir las metas establecidas para 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, pues la crisis no ha hecho sino acentuar problemas de salud ya existentes.

El impacto en personas enfermas de VIH y SIDA, tuberculosis y malaria se traduce en incrementos de mortalidad, y la atención a enfermedades no transmisibles se ha interrumpido total o parcialmente en no menos de 60 países.

 

recomendaciones

El fortalecimiento de los sistemas de salud y el aumento de su equidad son estrategias fundamentales para luchar contra la pobreza y fomentar el desarrollo, disponiendo de sistemas de salud públicos fuertes para afrontar la pandemia del coronavirus y otras que puedan venir.

Cobertura Sanitaria Universal

Los avances en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 sobre salud y bienestar, y para alcanzar la cobertura sanitaria universal, son insuficientes.

La inequidad en salud sigue siendo el mayor problema global, siendo las sociedades y personas más empobrecidas y vulnerables las que tienen peor salud.

El 12,7% de la población mundial gastó más del 10% de su presupuesto familiar en atención médica.

De continuar así, la Organización Mundial de la Salud estima que 5.000 millones de personas no tendrá acceso a atención sanitaria en 2030.

 

recomendaciones

Para lograr la cobertura sanitaria universal, debemos apostar por fortalecer los sistemas públicos de salud y dotar a la atención primaria de salud de una inversión adicional anual de 200.000 millones de dólares en los países de ingresos bajos y medianos, con la que lograríamos salvar 60 millones de vidas de aquí a 2030.

Cooperación internacional


Sólo 5 de los 29 países miembros del Comité de Ayuda al Desarrollo cumplieron en 2019 el objetivo de destinar el 0,7% de su renta nacional bruta a Ayuda Oficial al Desarrollo.

Son: Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Reino Unido y Suecia.

La Ayuda total del conjunto de miembros representa el 0,30% de la renta, muy lejos de ese 0,7%

Además, el porcentaje de esta Ayuda dedicada a salud disminuye un 6,5% respecto al año anterior.

España repite en el puesto 13 de 29 en cifras absolutas y baja al 21 en porcentaje de su renta bruta.

recomendaciones

Es necesario acelerar la consecución del 0,7% e incrementar la parte destinada a salud mediante un proceso realista de incrementos parciales, siendo deseable que los 24 países del Comité de Ayuda al Desarrollo que aún no han alcanzado este porcentaje adopten una decisión como la de Reino Unido, estableciendo por ley el 0,7% de su renta nacional bruta para cooperación.

Ayuda oficial al desarrollo total española

En 2019 la Ayuda Oficial al Desarrollo española, aunque aumenta en 177 millones de euros, supone el 0,21% de la renta nacional bruta, porcentaje alejado del 0,30% de la media del conjunto de donantes del Comité de Ayuda al Desarrollo, del 0,47% de la media de países donantes de la Unión Europea y del compromiso del 0,7% adquirido hace 50 años en el seno de las Naciones Unidas.

Tras una década de recortes, sigue siendo insuficiente para alcanzar el compromiso del 0,7% y el adquirido por el actual Gobierno de destinar el 0,5% de la renta nacional bruta a cooperación al finalizar la legislatura.



Análisis de evolución de la AOD bruta española en salud. 2006-2019

recomendaciones

Es necesaria una reforma de la Cooperación Española, con una financiación suficiente a través de una ley que obligue al 0,7% y que dote de recursos a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, junto con una estrategia de cooperación participativa.

Salud en la Cooperación Española

El peso de la salud en la cooperación española continúa bajando: los 63,6 millones de euros destinados suponen el 2,39% del total de la Ayuda Oficial al Desarrollo bruta, muy por debajo del 12,91% de la media de donantes del Comité de Ayuda al Desarrollo y alejado del 8% que destinaba la Cooperación Española al sector en 2010.



Análisis de evolución de la AOD bruta española en salud. 2008-2019

recomendaciones

Resulta ineludible incrementar de forma prioritaria, sustancial y sostenida los recursos destinados a salud, pues proporcionan igualdad de oportunidades y son el gran igualador en particular para países de renta baja y emergentes, donde el acceso a servicios de salud básicos suele ser escaso.

Acción Humanitaria en la Cooperación Española

La Ayuda Humanitaria de la Cooperación Española se encuentra bajo mínimos a pesar del ligero incremento que la ha situado en 62 millones de euros, 2,35% de la AOD total.

Lejos del compromiso del 10% e insuficiente para paliar las necesidades humanitarias, añadiéndose la pandemia de la COVID-19 a la frágil situación de muchos países afectados por la violencia, conflictos y emergencias climáticas.



Evolución de la AOD española destinada a AH, 2009-2019

 

recomendaciones

La Cooperación Española debe establecer un calendario concreto y creíble para alcanzar el objetivo de destinar el 10% de su Ayuda Oficial al Desarrollo a Acción Humanitaria en 2022 y asegurar que la respuesta a la crisis de la COVID-19 se hace con fondos adicionales.