9 de Diciembre, 2020

Período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en respuesta a la pandemia de enfermedad por coronavirus

Los días 3 y 4 de diciembre ha tenido lugar en Nueva York una sesión especial de la Asamblea General de Naciones Unidas (NN. UU.) sobre la COVID-19, en la que han participado dirigentes mundiales y altos funcionarios del sistema de NN. UU.

La sesión especial ha sido una oportunidad para que la comunidad internacional evalúe qué medidas se han tomado hasta ahora en respuesta a la crisis de la COVID-19 y acuerde una respuesta coordinada y mundial, para hacer frente a esta crisis.

Como ha dicho el Secretario General de NN. UU., la COVID-19 es ante todo una crisis sanitaria, pero también es una crisis económica, de desarrollo, humanitaria y de derechos humanos.

La vacuna debería ser, junto con los diagnósticos y tratamientos, un "bien público mundial" disponible para todos y todas sobre una base equitativa.

Sin embargo, una vacuna no puede reparar el daño económico causado por la pandemia, por lo que se va a necesitar la ayuda de la comunidad internacional. A esto se suma la carga de la deuda de muchos países, lo que hace inviable afrontar las consecuencias de esta pandemia sin el apoyo internacional.

También se recordó la importancia de centrar cualquier respuesta en el marco de los derechos humanos y el papel que debe jugar la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el camino hacia la recuperación.

Por último, se hizo hincapié en la necesidad de hacer un mayor esfuerzo para lograr la cobertura sanitaria universal, la seguridad alimentaria mundial, la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Las sociedades tienen que ser más equitativas para ser más resistentes a futuras pandemias.