Gaza, una crisis humanitaria sin precedentes

2023

Desde hace 75 años el conflicto entre Israel y Palestina ha supuesto una herida abierta en el cumplimento del derecho internacional humanitario y las resoluciones de Naciones Unidas. Periódicamente se producen escaladas de violencia con víctimas civiles en ambas partes y con un impacto muy elevado en la población palestina.

La nueva escalada del conflicto entre Israel y Hamás, iniciada el 7 de octubre con el ataque de Hamás a localidades cercanas a la frontera con Gaza, ha causado 1.400 muertes y más de 5.000 personas heridas en Israel y 8.005 muertes, incluidos 3.324 menores y más de 20.000 personas heridas en Gaza.

Si la situación de los 2,2 millones de habitantes de la Franja de Gaza ya era muy difícil antes de esta nueva escalada del conflicto, el bloqueo ordenado por Israel el 9 de octubre que impedía la entrada de alimentos, combustible y asistencia humanitaria y que ha cortado el suministro de electricidad y agua la ha vuelto insostenible. La orden del 13 de octubre del ejército israelí a la población del norte de Gaza, incluido el personal médico y pacientes hospitalizados para que abandonaran la zona y se dirigieran al sur de la Franja y los bombardeos masivos de la Franja, están causando una crisis humanitaria sin precedentes. Más de 1.400.000 personas han sido desplazadas y el número de camiones que empiezan a entrar con ayuda humanitaria, unos 20 por día frente a los 300 que entraban normalmente, son totalmente insuficientes.

Esta situación ha llevado al sistema sanitario al borde del colapso. El bloqueo impide el reaprovisionamiento de medicamentos, equipos médicos y sangre, que están casi completamente agotados. El personal sanitario trabaja en condiciones extremas, las operaciones quirúrgicas deben realizarse en el suelo de los hospitales, sin quirófanos y bajo la luz de los teléfonos móviles. El acceso a las personas heridas y enfermas también es extremadamente difícil debido a los graves daños en las carreteras por los intensos bombardeos.

Las infraestructuras y el personal sanitario han sido objeto de graves ataques desde el comienzo de la escalada. Aunque el ataque contra el hospital de Al Ahli, de una magnitud sin precedentes, ha sido el más grave hasta ahora, la OMS ha informado de más de 115 ataques en los que 57 integrantes del personal sanitario han muerto desde el comienzo de la escalada, 19 hospitales han resultado afectados, de los cuales 7 se han visto obligados a cerrar debido a los daños sufridos, la falta de energía y suministros y/o las órdenes de evacuación. Además, La OMS advierte de que se está gestando una catástrofe de salud pública debido al desplazamiento masivo, el hacinamiento de los refugios y el estado de la infraestructura de agua y saneamiento.

Todo esto no hace sino subrayar la necesidad de un alto el fuego inmediato, el acceso sin trabas de la ayuda humanitaria a Gaza y la protección incondicional de las infraestructuras y el personal sanitario, así como de la población civil. La comunidad internacional debe ejercer la máxima presión sobre las partes implicadas en el conflicto para que pongan fin a la escalada de violencia y a la crisis humanitaria en Gaza.

Todas las partes deben respetar el derecho internacional humanitario, proteger a la población civil, al personal e infraestructuras sanitarias y asegurar el acceso humanitario. La ayuda esencial, especialmente los suministros médicos y el combustible, debe entrar urgentemente en la Franja de Gaza en cantidad suficiente para que los hospitales, centros de salud, ambulancias y farmacias puedan seguir funcionando, de ello depende la vida de decenas de miles de personas.

Es absolutamente imprescindible que la guerra finalice ya.