Yemen, al borde del abismo

2018

Después de 3 años de conflicto, la situación en Yemen no ha dejado de empeorar hasta convertirse en la peor tragedia humanitaria en el mundo. A finales de 2017 22,2 millones de personas (el 75% de la población) necesitaban asistencia o protección humanitaria, durante los últimos 18 meses se ha producido un agravamiento de la situación que ha llevado a 11,3 millones a una situación crítica (un millón más que en junio de 2017). A esto se suma que 17,8 millones de personas sufren malnutrición e inseguridad alimentaria, si a finales de 2017 8,4 millones estaban en situación crítica, en octubre de 2018 esta cifra se había disparado hasta alcanzar los 14 millones lo que ha llevado a Mark Lowcock, Subsecretario General de NNUU para Asuntos Humanitarios y Emergencias, a advertir del peligro inminente de hambruna en el país.

Los enfrentamientos y los bombardeos continúan en varias áreas del país afectando a la población civil, a pesar de los esfuerzos diplomáticos para llegar a un alto el fuego. En este complicado entorno el acceso de las organizaciones humanitarias sigue siendo un gran desafío, agravado por el bloqueo que la coalición saudí impuso a los principales puntos de acceso al país desde hace ya un año.

El colapso de la economía, de las instituciones públicas y de los servicios sociales, y la destrucción de los medios de vida de la población han llevado a las comunidades al límite de su capacidad de resiliencia y supervivencia.

Una de las consecuencias de esta crisis generalizada ha sido el alarmante aumento de la desnutrición, el deterioro de la salud de la población y el aumento del riesgo de brotes de epidemias especialmente en las poblaciones más vulnerables como menores y personas mayores.

En 2017 han reaparecido con fuerza el cólera, la difteria, la malaria y algunas enfermedades tropicales olvidadas como la rabia o la leishmaniasis.

El país sufre uno de los brotes de cólera más extensos de las últimas décadas que continua en 2018; entre abril de 2017 y septiembre de 2018 se han producido más de 2.500 muertes y se han identificado 1,2 millones de posibles casos de cólera. En cuanto a su distribución, 224 de los 333 distritos que forman el país han reportado posibles casos de cólera.

Respecto a la difteria, entre agosto y diciembre de 2017 se han reportado 333 posibles casos y 35 muertes en 20 de las 23 provincias de Yemen. Los más afectados son menores entre 5 y 14 años que registran la mitad de los casos que se sospecha, mientras que más del 90% de las muertes se han producido en menores de 15 años, el riesgo de nuevos casos sigue siendo elevado porque más del 60%de menores de 15 años no están vacunados contra la difteria.

Por otra parte, el riesgo de malaria ha aumentado de forma importante, ya que más del 40% de los tres millones de personas desplazadas se han instalado en zonas donde la malaria es endémica, la falta de agua y saneamiento aumentarán sin duda la incidencia de la malaria y la fiebre dengue.

Por último, también ha habido un aumento de las enfermedades tropicales olvidadas, entre ellas la rabia o la leishmaniasis que están extendiéndose, especialmente en los campos de personas desplazadas.

Esta situación se complica por el deterioro del sistema sanitario que se encuentra al borde del colapso. En estos momentos, solo funcionan el 50% de los establecimientos de salud, y éstos lo hacen de manera precaria ya que apenas disponen de medicamentos, equipamiento y personal. A esto se suma los ataques a hospitales, al sistema eléctrico, al sistema de abastecimiento de agua y a carreteras lo que ha llevado a que la mayoría de la población no tenga acceso a los escasos servicios de salud disponibles.

Aunque partimos de una base de información débil y fragmentada, con datos desfasados e incompletos, los indicadores de salud ofrecen alarmas suficientes sobre la situación de salud de la población para que la comunidad internacional responda de manera adecuada a las crisis humanitarias que vive el país y que exija a las partes en conflicto el fin de las vulneraciones del derecho humanitario internacional.