La Cumbre del Futuro: una nueva esperanza

2024

La voluntad por abordar los problemas globales desde un punto de vista más transformador y multilateral se ha visto plasmada en la Cumbre del Futuro celebrada en Nueva York septiembre de 2024, donde los líderes mundiales firmaron el denominado “Pacto por el Futuro, Pacto Digital Mundial y Declaración sobre las Generaciones Futuras”. Este Pacto pretende que la cooperación internacional se adapte a los nuevos tiempos, estableciendo unos nuevos compromisos y resultados concretos que deben ser conseguidos en los próximos años. En concreto, los temas que abarca este Pacto son:

Desarrollo Sostenible y financiación

mediante 12 acciones diferentes, los países vuelven a comprometerse con la consecución de la Agenda 2030 y las metas de los ODS. Se marca la fecha de septiembre de 2027 para que este grupo reflexione sobre cómo acelerar los compromisos de 2030 y como se continuará el trabajo más allá de esa fecha, fortaleciendo el papel del Foro político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible como plataforma principal para el seguimiento y examen de la agenda de desarrollo sostenible. Se vuelven a reafirmar varios compromisos, como la intención de erradicar la pobreza y el hambre, o el de no superar la temperatura del planeta en más de 2ºC sobre los niveles preindustriales, lo que significa volver a poner en la mesa las formas de luchar contra estos problemas, pero necesitaría acompañarse de un compromiso en dotación de recursos, para que no vuelva a ser papel mojado. Uno de los pocos elementos concretos que se plantean en este Pacto es el de gastar 100.000 millones de dólares al año en la lucha contra el cambio climático, teniendo en cuenta las necesidades de los países más vulnerables, para conseguir que en 2027 todas las personas del planeta estén cubiertas por unos sistemas de alerta temprana multirriesgo.

Paz internacional y seguridad

a través de 15 acciones diferentes se pretende mejorar la situación de los múltiples conflictos que asolan el planeta. Principalmente se establecen medidas de prevención, ya sea a escala nacional como a escala internacional, consiguiendo reconfirmar algunos acuerdos esenciales como el de desarme nuclear, que hacía 15 años que no sucedía. Aunque no debería ser noticia si se cumpliera el derecho internacional, se pone el foco en la protección del personal civil, con especial énfasis en la situación de las mujeres y la juventud.

Ciencia, tecnología e innovación y cooperación digital

Son 6 acciones las que hay que desarrollar en los próximos años, cuyo máximo exponente sería un Pacto Digital que busca principalmente cerrar la brecha digital existente en estos momentos, promoviendo la participación y el liderazgo de las mujeres y las niñas en esas esferas, fomentando la participación de la juventud, e incorporando los derechos humanos y los principios éticos en el desarrollo y la utilización de nuevas tecnologías. Este Pacto Digital pretende ser el marco donde se pueda desarrollar una cooperación digital justa, y establece una hoja de ruta para establecer una gobernanza global de la inteligencia artificial. Se trata del primer acuerdo global que regula la inteligencia artificial y garantiza los beneficios de la tecnología para todas las personas.

Gobernanza mundial transformada

19 acciones que deben permitir una gobernanza mundial multilateral más efectiva y con mayor perspectiva de género, una mayor representación de los países más empobrecidos, y una reforma de la arquitectura financiera internacional que se adapte mejor a la situación actual y tenga presente tanto las necesidades como los logros de los países más empobrecidos en su camino a la sostenibilidad.

Juventud y futuro

a través de 4 acciones se concreta la denominada Declaración sobre Generaciones Futuras, que busca prevenir ahora los impactos negativos que se pueden suceder en el futuro, y salvaguardar los intereses de las futuras generaciones.

A pesar de que es entendible ese espíritu positivo que ha aparecido en Naciones Unidas por poder asegurar una voluntad política uniforme en cuanto al camino que se debe recorrer en el desarrollo en el futuro y conseguir encontrar un consenso con este Pacto (a pesar de las reticencias de algunos países), hay que ser prudentes y esperar a ver cómo se plasma este Pacto en la realidad. No es la primera vez que un documento político no tiene el desarrollo esperado, harán falta muchos cambios, cesiones y sacrificios de los países para poder desarrollarlo.

No obstante, es un gran primer paso que, dado el contexto tan polarizado en el que vivimos, tiene una importancia fundamental para demostrar que la ambición de conseguir hacer las cosas de otra manera es posible. Aunque la salud no aparece reflejada específicamente en este Pacto, sí que toca todo el contexto en que se debe desarrollar el trabajo de la cooperación sanitaria, y, por tanto, sería fundamental que se consiguiera implementar.